¿Sabías que las papas a la francesa no son de Francia, son de Bélgica?

 

 

 

La verdadera historia de las papas a la francesa comienza en Bélgica.

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Papas a la francesa es el nombre con el que gran parte del mundo conoce a estas crujientes y doradas delicias. Pero lo que muchos no saben es que su origen no está en Francia, sino en la región francófona de Bélgica, donde se fríen papas desde el siglo XVII. En Centenario 107, celebramos esta historia con una receta que honra la tradición original: crocantes por fuera, suaves por dentro y hechas con respeto al ingrediente.

Índice

El origen belga de las papas a la francesa

La historia de las papas a la francesa comienza realmente en Bélgica, y no en Francia como suele creerse. Según registros históricos, en el siglo XVII los habitantes de la región de Namur, en el sur de Bélgica, ya freían trozos de papa como sustituto del pescado durante los inviernos en los que el río se congelaba.

El nombre erróneo surgió mucho después, durante la Primera Guerra Mundial. Soldados estadounidenses probaron estas papas fritas en territorio belga, pero como el ejército belga hablaba francés, supusieron que estaban en Francia, y así las llamaron “French fries”.

“No son francesas, pero sí son mundialmente amadas.”

Hoy, Bélgica reivindica con orgullo su invención, tanto así que la UNESCO considera la frituur (puesto de papas fritas belgas) como parte del patrimonio cultural inmaterial del país.

¿Por qué se llaman “papas a la francesa”?

Aunque su cuna fue Bélgica, el término papas a la francesa se popularizó por error gracias al idioma, no al origen. En inglés se les llama French fries, y en muchos países de habla hispana se adoptó el nombre tal cual.

Sin embargo, las diferencias entre la receta belga y la francesa son notables:

  • En Bélgica, las papas se fríen dos veces: primero a baja temperatura y luego a alta para lograr la textura perfecta.
  • En Francia, se sirve una versión más delgada y menos crujiente, parecida a las pommes allumettes.

En Centenario 107, respetamos la técnica original belga: papas seleccionadas, doble fritura y cocinadas al momento.

Papas artesanales en Centenario 107: sabor y verdad

Aquí no usamos papas congeladas ni atajos industriales. Las papas a la francesa de Centenario 107 son hechas en casa, desde el pelado hasta el sazonado final. Nuestro homenaje a la receta belga incluye:

  • Papa blanca o criolla seleccionada

  • Corte rústico, para conservar su carácter artesanal

  • Doble fritura en aceite limpio

  • Sal de mar y toque de hierbas

Las servimos como acompañamiento de nuestras carnes, hamburguesas o como entrada para compartir.

“Cualquier historia que empiece con papas crujientes, ya va bien.”

Coctelería, papas y buena conversación

Las papas a la francesa también tienen un papel especial en nuestra propuesta: son perfectas para acompañar cocteles frescos como el mojito clásico, una copa de vino rosado o una cerveza artesanal. Son la comida sencilla que une, conversa y reconforta.

Coctelería, papas y buena conversación

Las papas a la francesa también tienen un papel especial en nuestra propuesta: son perfectas para acompañar cocteles frescos como el mojito clásico, una copa de vino rosado o una cerveza artesanal. Son la comida sencilla que une, conversa y reconforta.

Conclusión

Aunque todos las llamamos papas a la francesa, su historia comienza en Bélgica. En Centenario 107, nos enorgullece contarla mientras servimos cada porción hecha con honestidad y cariño. Porque más allá del nombre, lo que importa es el respeto por el origen y el sabor auténtico.

🥔 Ven a probar nuestras papas artesanales con historia, y acompáñalas con una buena charla en Coyoacán.
 📍 Estamos en Centenario 107, CDMX

 

Papas fritas Centenario 107

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